Nuestros reportajes se basan el 90% en la naturalidad, espontaneidad del momento. En captar los sentimientos que se viven el día de vuestra boda. Las lágrimas de tu abuela, los nervios de tu hermana, la cara de orgullo de tu padre, el manteo de tus amigos… Esas son las fotos que querréis tener y recordar el resto de vuestras vidas. Esas son las fotos que tienen valor. 

 

¿Y el otro 10%? Lo reservamos para vosotros. Para esos escasos 20 minutos que tenemos para haceros unas fotos de pareja recién casados. Con amor, complicidad, risas, ternura o cachondeo. ¡Como vosotros queráis y como vosotros seáis! Pero también naturales, y sacando lo mejor de vuestra personalidad. Respirad hondo. Disfrutad. Será el único momento de toda la boda en el que estéis los dos solos.

La mayoría de las parejas nos dicen que no había sido para tanto, que lo hemos hecho muy ameno, y que se lo han pasado muy bien en la sesión. Así que no hay nada que temer!

La magia no la hacemos nosotros, la aportáis vosotros!